Renata acaba de terminar el desayuno que Thiago le dejó sobre la mesa, ella luego de arreglarse llega hasta la sala, Renata con toda la intención se colocó unas prendas que para ella no provocan ni una sola mirada.
—Todo estaba delicioso, no sabía que era tan buen cocinero. —Ella lo observa con una seriedad, lo cual la convence más que terminó por lograrlo.
—¡Gracias! —Thiago responde simple, estando más pendiente de su teléfono.
—¡Así, no! —Renata exclama, ella se siente ignorada por él, está