Renata entra a la casa lo primero que nota son las gotas de sangre que están regadas por el suelo, ella empieza a gritar muy fuerte, no para de pensar en lo peor.
—¡Thiago! Nadie me responde, no puede ser, a él nada le pudo haber sucedido. —Renata corre y entra a cada recamara, pero todas están desocupadas ella se queda mirando y en el baño hay bastante sangre, sus ojos se llorosean, ella empuja la puerta, Thiago está acostado en la bañera con la ropa bañada de sufrimiento, con sus ojos cerrad