Capítulo 45.
Mi corazón estaba latiendo desbocado, mientras sentía los tibios labios de Iván sobre los míos, dándome esos besos apasionados…
—Iván… Dios… Esto está mal… Deberíamos parar… —digo entre los besos.
Mi corazón estaba latiendo desesperado, ya que no podía olvidar donde estábamos, en su oficina, con la puerta sin seguro, y Anthony en el exterior. Mi cuerpo estaba muy caliente, yo también quería hacerlo, ¿Pero no era esto demasiado riesgoso? Me sentía aún mucho más nerviosa al considerarlo.
—No… —se