Mundo de ficçãoIniciar sessãoLas náuseas se intensificaron y la sobreprotección de Dalbert con ella hasta el punto de quererlo lejos de mí.
Se ha vuelto paranoico, ni caminar tranquila una puede. Era tierno al principio, pero en estos momentos tengo unas ganas de tirarle la silla encima.- ¡Basta Dalbert! – pido al borde del colapso. – Te amo demasiado y agradezco el que me cuides, pero me estas sofocando, cariño. – confieso. Guarda silencio, y se queda quie






