POV de Maddy
Los ojos del rey se clavaron en los míos mientras acortaba la distancia con pasos rápidos. Su polla ansiosa se erguía orgullosa entre sus muslos cuando llegó hasta mí.
Mi cuerpo ardía bajo su mirada. Puso una mano en mi hombro y me hizo sentarme, luego me abrió las piernas bien anchas.
El semen chorreaba de mi coño y de mi culo, pero no pareció importarle. Me agarró los muslos con fuerza, me jaló hasta el borde de la cama y clavó su larga, gruesa y venosa polla en mi entrada llena