Después de ese momento especial dónde me sentí en en otro mundo. Nos despedimos en el medio del pasillo donde nuestras habitaciones estaban.
Ingresé a la mía, algo cansada por la caza, me duche limpiando así mí cuerpo de la suciedad, mí herida no me dolía tanto como al inicio, me había quedado dos mordidas al lado derecho de mí cuello, p