Mundo de ficçãoIniciar sessãoJulian llevaba sus dos cachorritas en su vientre. Él podía mantenerlos a los 3 sin ningún problema y darles una vida tranquila aun si el omega quisiera volver a trabajar. Les podía comprar la casa que quisieran. Amor no les faltaría a ninguno. Él podría protegerlos, además Julian se lo había dicho, lo quería, por lo tanto no había posibilidad que lo rechazara después de su declaración.
Pero no se esperó las palabras de Julian.
-¿Puedes irte?-
…
-¿Eh?-
Él intentó







