Mundo ficciónIniciar sesiónLa pantalla del celular se prendió con una llamada entrante que duró un timbre, solo un timbre, aunque el dueño de este no se percató de ello, más bien, no estaba en condiciones de hacerlo. Y como hacerlo estando en su último día de celo y siendo satisfecho por su alfa.
Dominic enterraba sus caderas entre las de su omega mientras devoraba su boca. Sus cuerpos estaban agotados después de días de puro sexo aplacando la necesidad de su pareja. Ahora solo se entregaban a la pasión con movim







