Mundo de ficçãoIniciar sessãoYa había pasado un mes desde que conocí a Francisco y Sebastián, ya había comprendido todo, aunque seguía pareciéndome algo extraño y no me acostumbraba a la idea. Mañana era mi cumpleaños y todavía no me convencía la idea de tener una "loba" en mi mente con la que sería capaz de comunicarme, sería como mi conciencia. Eran las 11:30 y nos estábamos dirigiendo al bosque con mis papas y los chicos,







