—Ahora tenemos que actuar con cautela en la siguiente parte de nuestro plan. —La voz oscura y tétrica de Albeiro se escuchó—. En unas semanas más entrarás en acción Esmeralda, y me informarás todo acerca de lo que hace el infeliz de Emiliano. —Apretó los puños.
—Como usted ordene señor, ¿me necesita para algo más?
—No, puedes irte, haces un buen trabajo, y si logramos lo que nos proponemos, puedes convertirte en mi mano derecha. —La tomó por la cintura—, serás mi favorita, además te compensé b