Los niños se miraron entre ellos, abrieron sus labios, sin saber qué decir, sus corazones se oprimieron.
Sofía se sintió incómoda ante esa situación, por lo que decidió emprender su retirada.
—Ha sido un gusto verte Mike, nos vemos en la noche. —Besó la mejilla de él.
—¿Por qué en la noche? —cuestionó Miguel le sonrió, ignorando por completo a Lu—, te invito a almorzar.
Sofía sacudió la cabeza, no supo qué responder.
—No, no quiero interrumpir tu momento familiar.
Miguel se aproximó a sus