Amarte es mi condena: Cap. 6: El momento de la verdad.
Majo bajó con la ayuda de los hombres de confianza de Salvador, abrió sus labios, sorprendida al mirar el cariño de aquellos pequeños.
Luego miró como salían varias mujeres vestidas con túnicas blancas con varios bordados.
—El patrón está aquí —gritaron, y la gente de la comunidad fue apareciendo y lo iban saludando.
—¿Cómo van las clases, ya saben leer y escribir? —indagó Salvador a esos niños.
—Claro, y también aprendimos las cuatro operaciones matemáticas —respondieron algunos de los muchach