41. Wabi-sabi
Después de haber pasado un fin de semana muy entretenido con Maripis, el “encuentro” con María me dejó un tanto inquieta, con los pensamientos revueltos y no podía evitar sentirme insegura.
El domingo por la mañana, nos levantamos temprano para aprovechar la playa. Felipe y Maripis hablaron mucho, mientras yo leía uno de mis tantos libros y aprovechaba de tomar algo de sol, así evitar pensar demás y seguir dándole vueltas al asunto.
Almorzamos, conversamos y nos reímos muchísimo, pero Felipe com