Mara
Había pasado un mes donde pude convivir con los vampiros realmente era algo que no me esperaba, no son tan estirados como uno cree. Y tampoco les gusta tanto vestir de negro como las películas, sí... no son amantes de la luz del sol, tampoco son amantes de la comida muy cocinada. Algunos son muy alegres y les gusta bailar, en ningún momento me hicieron sentir diferente, tan solo los chistes por mi olor a lobo o perro mojado como me dicen, yo a cambio encontré que eran demasiado empalagosos