Ammos
Estába entrenando con mis hijos como todos los días, sabía que estaban listos, pero aun no los quería dejar ir. Su entrenamiento era muy riguroso, al igual que los mellizos tarde o temprano tenían que ir a la manada real, para terminar su entrenamiento para alfas. Era un tema que estábamos dilatando, porque una vez que lo terminaran, se deberían ir a donde ellos decidieran quedarse, en el caso de mis hermanos se deberían de quedar en la manada del Rey. Y en el caso de mis hijos sólo dos r