**Sienna**
Lo primero que noté fue la luz.
Se derramaba por las cortinas, cálida, dorada y demasiado brillante para lo cansada que me sentía. Me dolía el cuerpo, cada músculo zumbaba con un lento y dulce recordatorio de lo que había sido la noche.
Jaxon seguía dormido a mi lado, un brazo apoyado perezosamente en mi cintura, su aliento suave contra mi cuello. Su pelo estaba revuelto, su rostro tranquilo, el tipo de tranquilidad que me hacía sonreír incluso antes de abrir los ojos por completo.
M