Capítulo 11
Sin previo aviso Edan dirige su mirada hacia mi.
En cuanto eso sucede de inmediato aclaro mi garganta y desvío nuevamente mi mirada hacia otro lado.
Escucho como Edan deja caer la bocina del teléfono para después dirigirse hacia mi.
—Pronto traerán la cena.
Sin mirarlo a los ojos asiento con la cabeza.
—Iré a cambiarme —sonríe apenado.
Vaya me perdí tanto en sus ojos y acciones que nunca me di cuenta que solo estaba con una toalla atada a su cadera.
Me sonrojo al ver su cuerpo atlé