CAPITULO 19. , No estamos en un libro malo o una película cliché
Pasamos el fin de semanas encerrados y yo seguía molesta.
Me llamaron un par de veces para tratar de explicarme los motivos que tuvieron, pero finalmente ese no era el problema, porque entendía muy bien por qué tomaron esas medidas de seguridad, pero lo que me tenía molesta era que no me lo dijeses, que me creyesen débil o incluso inestable, tal como me dijo Fernando en un momento de la última llamada: “No queríamos que te desestabilizaras”.
No les colgué el teléfono porque sería confirmar mi “