CAPITULO 18. TODO LO QUE PUEDE SALIR MAL, SALDRÁ MAL.
Al día siguiente me desperté con los ojos hinchados de tanto llorar, me bañé, me arreglé y me fui a la universidad. Lo único positivo es que pensaba mantenerme bastante ocupada para no caer en depresión una vez más, esta no sería la última despedida de Rámses.
Ayer, cuando regresamos del aeropuerto me atragante de helado junto con Gabriel, él quería decir que era solidario conmigo, pero la verdad es que Gabriel también extrañaría a Rámses y también necesitaba el exceso de azúcar.
Saludé en la u