Capítulo 95. Un viaje de luna de miel de 7 días
Los ojos de Avery se abrieron de par en par.
—¿Siete días? ¿El mundo deja de girar?
Dominic soltó una risa suave, como la de un hombre enamorado. Le encantaba la expresión de Avery, tan adorable.
—Dije que, excepto para nosotros dos.
—¡Estás loco!
—¿Te acabas de dar cuenta?
Avery se mordió el labio inferior, un mal hábito de la infancia que nunca había perdido. Dominic desordenó su largo cabello, que normalmente llevaba recogido con pulcritud, pero que ahora caía libre porque ese avión privado