Capítulo 23. La máscara del Don
«No te dejes engañar por la suavidad de su mano cuando acaricia la cabeza de tu hijo, Ava. Es la misma mano que te estrangularía si te atrevieras a apartarte.»
Esa frase se repetía como un mantra en la mente de Ava Clarke. Permanecía inmóvil en el silencioso pasillo del último piso de Moretti International.
En sus manos, el documento de adquisición pesaba como si fuera de plomo. Inspiró hondo, intentando estabilizar el latido desbocado de su corazón. Sin embargo, sus pasos se detuvieron justo f