Capítulo 109. Un día feliz
—Quizá este aire tropical sí es lo que nos viene bien, Avery. Mira lo radiante que es tu sonrisa hoy.
Dominic apoyó el hombro en el marco de la puerta de vidrio, abierta de par en par. Observaba a Avery, que estaba ocupada acomodando varias macetas de rosas en una esquina de su nueva pastelería.
La cálida luz del sol matutino de Singapur atravesaba los ventanales, creando destellos dorados sobre el cabello suelto de Avery. El aroma de mantequilla derretida y vainilla fresca llenaba el aire del