Capítulo 10. Un golpe devastador
—Ponte ese vestido esta noche. Si te niegas, iré a recoger a tu hijo para cenar conmigo.
La voz de Dominic Moretti se deslizó por la línea telefónica, pesada y cargada de presión. Avery cerró los ojos por un instante, sintiendo el pecho oprimido. Inspiró hondo antes de responder.
—Eso es chantaje, señor. Y el chantaje es ilegal.
Al otro lado de la línea, Dominic dejó escapar una breve risa.
—Yo lo llamo una invitación de negocios urgente, miss Clarke. La cena de esta noche es importante para la