PDV Narrador.
Esa misma tarde, luego de recuperarse de la gran resaca, Luka llamó a Christine para conversar par de cosas. Cuando Christine entró a la oficina de su esposo, para la sorpresa de él ella bordeó su escritorio y lo abrazó.
– ¿Cómo te sientes?
– La verdad como una mi****. Hacía mucho que no tomaba de esa manera.
Ella asentó con una mueca, sabiendo que ella era la causa de su malestar.
– ¿Tu cómo te sientes?
– Pudiera sentirme mejor, pero las náuseas matutinas y ciertos olores me