Mis dedos recorren su piel y me siento novato, nervioso.
No me canso de ver ese cuerpo que me despierta tantos sentimientos y pasiones.
Si ella fuera consciente del poder que tiene sobre mi.
Me pongo a horcajadas sobre su cuerpo fragil y su calor hace que mi miembr* de por sí duro como una roca se levante hasta ser doloroso por las ansias de penetrarl*.
Su cuerpo parece moldeado justo a la medida, esos pechos duros y deseables que me invitan a tocarlos, su vientre plano y esas caderas que son m