Nain me levanto y me sentí un poco mareada, no sentía mis piernas, así que él me agarro la cintura y me hizo sentar en la cama.
-Amor, no puedo, mis piernas parecen gelatinas.
-Amor, tu puedes, vamos otra vez ¿sí?
-Está bien
Nain volvió a poner sus manos en mi cintura, me levanto, me sentí mareada y me fui para atrás otra vez.
-Amor no puedo soy una inútil, no puedo.
-Amor poco a poco, si podrás, vamos un último intento.
-Amor es imposible, tu puedes, yo estoy aquí, Rebecca está aquí, no te vam