Mundo ficciónIniciar sesiónCuando Myriam me preguntó si estaba entendiendo las reglas de la ruleta, le mentí solo por molestarla. La verdad era que estaba súper mareada y me sentía divertida, más que la noche anterior con los gringos. Solo veía, delante mío, que la gente ponía grupitos de fichas encima de algún número o color y, después de que se giraba la ruleta, algunos celebraban o se quejaban, dependiendo de







