Mundo ficciónIniciar sesiónAún no puedo parar de temblar, solo me abrazo las rodillas y me acuno a mí misma de un lado al otro, encuentro cierta satisfacción al hacerlo, como si de alguna manera estuviera acompañada.
—Estoy aquí, por si no recuerdas —dice Ella, metiéndose en mi cabeza, como de costumbre. Esa es la peor parte, Ella siempre sabe lo que pienso, no puedo ocultarle nada.
—Deja de meterte en mi cabeza —murmuro,







