Mundo de ficçãoIniciar sessãoALICE
No sabía cuantos minutos llevaba a la carrera cuando, al fin, Alice alcanza el Santuario. Había salido tan aprisa, y con tanto alboroto, que no había caído en que a esas horas de la noche estaría cerrado. Además, el atuendo que llevaba quizás no era el más adecuado para echarse a correr a lo loco por el bosque. Sus medias estaban rotas y sus piernas cubiertas de arañazos por todos los arbustos que había atravesado. Su vestido negro era un completo desastre y dudaba que pudiese v







