Mundo de ficçãoIniciar sessãoJean permanecía sentado en la mesa apretando la mandíbula… sentía las ganas de pararse y arrancarle la cabeza al imbécil ese que se creyó con derechos sobre Zoé. Aunque él tampoco debía hablar mucho, ya que tampoco tenía ningún derecho sobre la castaña.
Otro show había comenzado, y unos minutos más tarde Zoé salía de los vestidores con ese







