88| Alex.

Sentí como se me apretó el corazón cuando el pequeño niño me dio la espalda nuevamente y se aferró con fuerzas a su almohada mirando hacia la pared.

Se sentía triste y solitario, abandonado, como Ana Laura me había dicho era el más sensible de los tres y que lo último que quería en ese momento era culparla a ella.

Aunque indirectamente era su culpa el haberme alejado de ellos, había creado en el niño un sentimiento de soledad y vacío a causa del bullying que le hacían sus compañeros. Y entonces
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