85| Alex.

Me sentía solo, y no porque literalmente estuviera solo recostado en los barrotes de la celda; era porque en realidad me sentía solo.

Ana Laura me había confesado que los trillizos eran míos, mi familia estaba conmigo en ese momento, pero de todas formas había un vacío en mí que no era capaz de llenar, que aún no era capaz de llenar.

Era un vacío constante, y a pesar de que buscaba llenarlo con otras situaciones, con trabajo más que todo, había momentos en los que era tan abrumador que me imped
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