80| Alex.
Me recosté en la pared de la celda con el corazón roto. No había otra expresión con la que pudiera definir aquel sentimiento.
Ana Laura me había mentido, había ocultado que había estado embarazada de mí, que éramos padres de trillizos. Lo había ocultado deliberadamente, seguramente había sido parte de su venganza, de la perfecta venganza que tal vez había estado planeando.
Yo me recosté y me pregunté si en serio había llegado a hacerle tanto daño como para que toda su vida después de mí fuese m