81| Alex.
Las fuerzas del cuerpo me fallaron a tal punto que caí arrodillado, con la frente puesta sobre las frías varillas de la reja.
— Papá — murmuré, pero mi voz no fue más que un susurro triste.
El hombre estaba frente a mí, con el rostro de mi padre. Me miró desde arriba con gesto arrogante.
— Pensé que estarías más feliz de verme nuevamente, cachorrito.
Yo me había negado a creerlo, a pesar de las imágenes que había visto en aquel dron. Me había negado a creerlo completamente. ¿Cómo era posible