66| Alex.
Cuando salí de las instalaciones de Transportes Imperio no logré encontrar a Gabriela. Seguramente había salido corriendo después de la tremenda humillación a la que Ana Laura la había sometido. El investigador privado que había contratado estaba discretamente oculto en una esquina, cerca de la empresa, y caminé hacia él.
— ¿Qué sucedió? — le pregunté — . ¿Para dónde se fue Gabriela?
— Tomó un taxi unos segundos antes de que usted saliera — me respondió.
Me despeiné el cabello con frustración