Yeison despertó prácticamente de un salto. Se había quedado dormido sin darse cuenta. El cansancio acumulado de tantos días y todo lo que había sucedido en la última semana lo habían tenido al límite, y estaba seguro de que no era el único.
Podía ver en el rostro de Paloma y del resto de sus hermanos, incluso en el de Ana Laura, un sueño atrasado. Estaba seguro de que todos necesitarían por lo menos un mes de sueño entero para poder recuperar todo lo que habían perdido.
Recostó la cabeza en la