173| Alex.
Hubiera preferido evitarle ese dolor a Ana Laura, pero no tenía opción más que decírselo.
Habíamos prometido en nuestra relación que ya no nos ocultaríamos nada, que no habría misterios ni mentiras entre nosotros. Pero tenía que saberlo, así como lo había sabido yo. Sin embargo, no me sentía con el valor para decírselo.
Después de subirnos a la camioneta, aceleré despacio por la ciudad. Era tan entrada la noche que las carreteras estaban prácticamente vacías, y no me costó mucho dirigirnos haci