134| Alex.
En un constante e intermitente llanto, le conté todo a Analía: el contexto, todo lo que sabía, toda la verdad. Descargué en ella todas mis frustraciones y la rabia que tenía en ese momento. Le conté cómo mi padre me había utilizado como una pieza de ajedrez, cómo me había obligado, inconscientemente, a casarme con Gabriela, cómo la había embarazado, cómo había criado yo a mi hermanito creyendo que era mi hijo.
— Es un monstruo — me dijo Analía al final, mientras me abrazaba.
Nos habíamos acost