113| Alex.
La carcajada tan cínica que salió de mí en ese momento hizo que los dos hombres que estaban conmigo voltearan a mirarme extrañados. Pero sinceramente, yo no podía hacer nada más que reírme ante tan absurda historia.
No dudaba que mi padre se hubiese convertido en un mafioso poderoso; no dudaba que por eso hubiese hecho lo que hizo, pero de ahí a estar completamente seguro de que yo heredaría el imperio que forjó en aquel mundo oscuro... era cínico y también triste.
— ¿Te parece que mi historia