Sophia
Acababa de levantarme de la cama, estaba sentada y pensaba en todo lo que Vítor me había contado durante el viaje de vuelta. Tengo que confesar que estaba cansada, me había quedado en el hospital a causa de mi desmayo, y no podía volver aquella noche; según las recomendaciones del médico, tenía que quedarme para asegurarme de que tanto yo como el bebé estábamos bien. ¡Vaya! Ahora me he dado cuenta. Me he puesto la mano en la barriga y estoy embarazada de Vítor. ¿Te lo puedes creer?
El pe