Vítor
Ha pasado un mes desde que Sophia se mudó conmigo, y la vida ha cambiado de un modo que nunca imaginé. Los dos estábamos adaptándonos a esta nueva dinámica y aprendiendo a vivir juntos. Al principio, hubo algunos momentos de adaptación, pero pronto nos acostumbramos a compartir el mismo espacio y la misma rutina diaria.
Tener a Sophia a mi lado todos los días me dio una alegría que no había sentido en mucho tiempo. Iluminaba la casa con su presencia y hacía que cada momento fuera más espe