Tomás
¿Qué coño es eso que tengo delante? Apenas podía creer lo que veían mis ojos. Ese idiota estaba allí de pie, a centímetros de Sophia. La tensión en el aire era casi insoportable, y podía sentir cómo me hervía la sangre.
Mi primera reacción fue apretar el puño con fuerza, mis uñas casi perforando la palma de mi mano. Las ganas de golpear a aquel tipo, de hacer que se alejara de ella, eran abrumadoras. ¿Cómo pudo acercarse tanto a ella? ¿Cómo pudo Sophia dejar que se acercara tanto?
Luchab