Terminábamos de desayunar. Emiliano desde que nos mudamos a esta fortaleza había cambiado un poco para con el trato con Cameron. Quién debe bañarlo, vestirlo, curarlo, luego estar en clases, como todos nosotros. Mi padre instaló una de las habitaciones para nuestro estudio. Emilio y Emiliano frente a sus portátiles en su curso. Cameron en otro, Amelia y yo en los nuestros al pendiente de las clases.
Las habitaciones quedaron; la de mi padre, los mellizos, mi abuela quedó compartía con Cameron y