La cabeza me dolía, al abrir los ojos mi padre estaba dormido en un sofá… No era mi habitación… Al mirar a un lado estaba canalizada.
—Papá. —La voz me salió rasposa.
—Hija, gracias a Dios despertaste.
—¿Qué pasó?
—Ayer antes de irme a dormir ingresé a ver cómo estabas y estabas ardiendo en fiebre, hiciste una reacción a la droga que te hicieron, ya te atendieron. Me asustaste mucho, hija.
—Yo… yo no consumo drogas papá.
Baches de lo ocurrido ayer vinieron a mí, vi a Iskander, Amelia fue g