Parte 75...
Aunque se sentía algo tímida ante la situación, era evidente que él también estaba tenso, conteniéndose un poco, quizá por miedo a causarle algún malestar. Aun así, le aseguró que todo estaba bien, que solo era el nerviosismo natural de una cercanía nueva.
Él sostuvo su nuca y bajó el rostro hasta el suyo, uniendo sus labios en otro beso que, poco a poco, se volvió más intenso, más exigente, más entregado, hasta que sus respiraciones encontraron el mismo ritmo.
La atmósfera que los