Coop
Ella me toca.
Me toca y eso enciende todos los nervios de mi cuerpo.
—Hasta tus músculos tienen músculos —dice mientras toma y acaricia mi antebrazo.
—¿Te gustan los músculos? —le pregunto con los dientes apretados.
Nunca me había planteado que yo podría ser el tipo de hombre que le gusta a Brown, porque jamás la he escuchado hablar de su vida amorosa. Pero de repente, tengo ganas de saberlo todo.
—Hum, hum.
—¿Qué más te gusta?
—¡El cabello! —responde con entusiasmo.
Entrecierro los oj