Coop
—¿Puedo servirle algo más, señor Barnes? ¿Quizás un poco más de tarta?
La pregunta que me acaban de hacer no sería tan irritante si no estuviera cargada de un tono sexual. Supongo que tiene sentido, ya que la mujer que me la ha hecho tiene un porte más provocativo que cualquier otra que haya conocido en mi vida. Sus pezones apuntan con determinación, deseosos de ser pellizcados y torturados, mientras sobresalen a través de una camiseta blanca y transparente. Probablemente se deba al frío d