Renata
Recuerdos del accidente me asaltan como salidos de la nada, sin previo aviso, y me provocan sudores fríos. Fue una noche de marzo, estaba lloviendo y yo solo tenía seis años. Recuerdo que era marzo porque todavía había gente limpiando las calles después del gran desfile de San Patricio, y había confeti verde por todas partes. Me parecía precioso.
Según las historias que he escuchado a lo largo de los años, mi madre iba conduciendo un poco rápido, y el conductor que chocó contra nosotras