Mundo de ficçãoIniciar sessãoAnte sus preguntas Liuggi se quedó observándola con mirada desconcertada, por un momento sintió un zumbido en sus oídos, sin embargo, sacudió la cabeza, tratando de aclarar la mente, pues pensó se estaba imaginando esas palabras de Lisbani.
—Esposa ¿No sabes quién soy yo? —inquirió en un tono contentivo de un atisbo de tristeza, negándose a creer que su ángel se hubiese olvidado de él.
¿Cómo podría ser eso posible si se habían conocido cuando ella







