Mundo de ficçãoIniciar sessãoLiuggi se negaba a creer las palabras de Mariana, su confesión le cayó como una especie de baño de agua helada en un día de invierno, por segundos quedó paralizado, se apretó la nariz en un gesto de exasperación, “¿Por qué actuaba de esa manera? ¿Dónde se había ocultado esa arpía que no pudo visualizarla?
La rabia se le agitaba en el interior como lava ardiente, deseaba mandarla al carajo. No recordaba para nada, esa noche apasionada de bodas, de la cual ella tanto se r







